
“El gobierno de Zapatero ha favorecido brutalmente la puesta de largo de la sexta y Mediapro”
27 octubre 2009Javier Orive, periodista de PRISA, expone las claves del conflicto entre ésta y Mediapro por las retransmisiones de fútbol ante
los estudiantes de periodismo de la UMH.
Desde hace unos cuantos años, allá por la mitad de la década de los noventa, cuando se produce “el primer conflicto gordo”, existe una guerra abierta en este país por los derechos de retransmisión de fútbol. El responsable de Ser deportes y director de As en Murcia, afirma ante una clase llena de estudiantes, que la pelea entre los grandes medios de comunicación por los derechos televisivos del deporte rey “es la guerra por el poder”. La temporada pasada quedó patente esta lucha entre dos gigantes como son Prisa, con Digital Plus, y Mediapro con la Sexta. “Se asiste a una ceremonia constante en la que se dan partidos gratis y se empieza a matar el fútbol” recuerda Orive, que no tiene problemas en señalar al Gobierno de Jose Luís Zapatero como el principal apoyo y valedor de la Sexta, la nueva cadena que surge en 2006 y que pertenece al “poderoso empresario Jaume Roures”.
A sabiendas de su condición de periodista que trabaja para la empresa de Polanco, Javier Orive quiso dejar claro que su valoración del asunto estaba fuera del alcance del partidismo y del “periodismo de trincheras” en el que según él había derivado todo aquello. “No hay que fiarse de los periodistas que emprenden cruzadas contra los otros medios”, es una de sus primeras frases, consciente de la gran lucha mediática y política que existe entre los grupos ya citados. Después del “circo” en que el fútbol se convierte la temporada pasada, “este verano se llega a un acuerdo salomónico”. Un partido para cada uno. “PRISA tiene contrato en vigor y Mediapro tiene los derechos televisivos de 39 de los 42 equipos profesionales de futbol”. Tal y como asegura Orive, la situación va más allá de lo periodístico o de lo político. “Se trata de un asunto jurídico en el cada uno intenta encontrar resquicios legales para poder emitir”.
En una demostración de memoria y de buena documentación, Orive hizo un repaso cronológico de lo que ha sido la lucha por hacerse con las retransmisiones de futbol. Desde el año 96 en el que “Antena3 decide explotar los derechos televisivos de los clubes de fútbol”, hasta hace un par de años, cuando dos cadenas emergentes y nuevas como Cuatro y la Sexta pugnan por el deporte que más dinero mueve en todo el país. Tal y como afirma el periodista de PRISA, “Jaume Roures paga lo que tiene y lo que no tiene” para comprar los ya comentados derechos. “Los consigue todos a excepción de los del Atlético de Madrid, Getafe y Betis”. Orive lo tiene claro y asegura que todo esto forma parte de una “estrategia para hacer daño a PRISA, pagando a los clubes cantidades astronómicas que tan sólo pueden recuperar en el caso de Madrid y Barcelona”. Esto desemboca en un caos en el que “no se genera el dinero suficiente para pagar los derechos de televisión”. Para el periodista de la Cadena Ser y de AS en Murcia, esto no es otra cosa que la lucha por la supervivencia y el poder, ya que según él “sin el fútbol la Sexta tiene una audiencia de chiste”.
Más allá de emprender un discurso corporativista, Javier Orive refleja con sus palabras la dimensión del problema y entiende que tanto unos como otros tienen razones para quejarse: “Unos dirán que Prisa lleva 30 años con la sartén por el mango”. El caso es que el asunto parece ser digno de un largometraje y así lo describe Orive cuando establece que “hay material suficiente para crear una película con una trama en la que no faltarían sobornos, pringue, etc…”. Sin embargo, siguiendo con el símil cinematográfico, aclara que “en esta guerra no hay ni buenos ni malos”, y en un tono muy crítico, añade que “lo que sobran son los medios y los periodistas convertidos en voceros o simples altavoces de lo que se quiere transmitir”. Esta lucha por el fútbol alcanza sin lugar a dudas a los estamentos políticos y tiene consecuencias directas en el comportamiento de los medios, tal y como asegura Orive, que reconoce que “la línea editorial de PRISA ha cambiado y es mucho más beligerante con el Gobierno”. Tanto es así que califica este conflicto como “la guerra de ZP contra PRISA”, grupo para el cual la guerra del fútbol “es una herida abierta”. De momento parece que hay cierta calma, aunque el periodista es escéptico en este sentido y mantiene que “esta por ver cuanto dura la paz”